Pregunta a FEAE: Mayo 2009

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Preguntas:

1/ ¿La dotación generalizada a los alumnos de 5º de Primaria de ordenadores portátiles es una buena inversión? ¿Contribuye a la calidad y equidad educativa?

2/ ¿Por qué las clases medias abandonan la escuela pública? ¿Qué factores determinan la elección del centro escolar por parte de las familias?

 


1/ ¿La dotación generalizada a los alumnos de 5º de Primaria de ordenadores portátiles es una buena inversión? ¿Contribuye a la calidad y equidad educativa?

José Ángel Corujo Fernández (Inspector de Educación de Asturias):

"El momento en que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero hace pública la noticia, enmarcada dentro del proyecto Educación 2.0, de dotar al alumnado de 5º curso de Primaria de ordenadores portátiles, coincide con la necesidad de reactivar el mercado en determinados sectores industriales, que padecen las consecuencias derivadas de la confianza depositada en la ingeniería financiera. Personalmente, creo que el anuncio es más una medida económica, que una medida pedagógica encaminada a fomentar el desarrollo en el alumnado del tratamiento de la información y la competencia digital.

Durante mucho tiempo la administración educativa envió a los centros de forma generalizada los recursos que estimaba necesarios para mejorar la calidad del sistema educativo. Todos tenemos en la memoria el recuerdo del cuarto de material, aquel lugar donde se encontraban los aparatos que ofrecían al alumnado una visión diferente de la impresa en el papel (el proyector de opacos, las lentes binoculares, los microscopios, etc.) todo aquel material era fundamental para una enseñanza más atractiva, pero en muy pocas ocasiones estos instrumentos se utilizaron de forma sistemática y generalizada , por tanto, no contribuyeron a cambios metodológicos significativos.

No me cabe la menor duda de que con la dotación de ordenadores a todos los alumnos de quinto curso de Educación Primaria se volverá a repetir en múltiples centros la misma historia que ocurrió con el material enviado de forma indiscriminada en anteriores ocasiones. Introducir dentro del sistema educativo materiales, sin tener en cuenta unas condiciones mínimas que puedan ofrecer garantías de utilización, nos lleva a un reparto injusto y no equitativo. No creo que todos los centros por tener la misma dotación vayan a funcionar de forma uniforme y cambien su metodología, ya que conocemos que sus circunstancias son muy variadas y distintas.

Yo creo que cada centro, con su profesorado y en base a sus planteamientos pedagógicos, debe valorar si la dotación y formación tecnológica es adecuada para el desarrollo de una actividad escolar que favorezca la alfabetización digital. En caso de ser insuficiente, debería solicitarse por medio de un proyecto educativo de centro la dotación y formación necesaria para desarrollarlo.

Si el supuesto anterior no se cumple, podemos hacer volar la imaginación y pensar en un centro con un alto porcentaje de inmigrantes o de familias desfavorecidas al que llegan portátiles para los alumnos de quinto curso. Si usted formase parte del equipo directivo ¿qué medidas tomaría para que ese material fuese operativo y cumpliese con los objetivos marcados en el proyecto Educación 2.0?"

2/ ¿Por qué las clases medias abandonan la escuela pública? ¿Qué factores determinan la elección del centro escolar por parte de las familias?

José Antonio Fernández Espina (Inspector de Educación de Asturias):

"Desde mi punto de vista no supone, en sentido estricto, un abandono o un dar la espalda a la escuela pública por la pérdida de la fé en esta institución lo que se está produciendo. Somos conscientes de que los centros públicos cuentan con profesionales de la educación muy cualificados. Por otra parte, en los últimos tiempos, y al menos en esta comunidad autónoma, se ha producido una fuerte inversión en equipamientos, en dotación de profesorado lo que permite una práctica educativa más personalizada, en programas educativos diversos, en medios didácticos y tecnológicos… que, generalmente, resultan superiores a los de muchos centros privados.

Los resultados académicos tampoco son significativamente más favorables a uno u otro sistema si se relacionan con la tipología de alumnado que escolarizan. Si nos fijamos en los resultados de la última PAU vemos cómo entre los expedientes más brillantes se encuentran alumnos y alumnas de uno y otro subsistema. Es decir que ambos tipos de centro albergan la capacidad de producir excelentes resultados en el logro de sus objetivos, a pesar de que determinadas condiciones de partida puedan ser diferentes en cada uno de ellos.

Entonces ¿qué otros aspectos de "valor añadido" buscan las familias que puedan determinar la elección de una u otra de las dos redes?

Sería preciso matizar la respuesta por etapas educativas, ya que los condicionantes no son los mismos para la escolarización de un alumno de 3 años en Educación Infantil, por ejemplo, que otro de 16 en 1º de Bachillerato.

Desde mi punto de vista, en los primeros años de escolaridad las familias buscan por encima de todo la seguridad de su hijo o hija, así como el que en el centro ofrezca un ambiente agradable que le permita acudir al colegio feliz y que el profesorado sea lo más permeable posible a las opiniones de las familias en la consideración de sus hijos e hijas. También se valora que el colegio se encuentre próximo a su domicilio o de no estarlo, que disponga de un adecuado servicio de transporte escolar y que su horario sea compatible con la vida laboral de los padres. También en muchos casos en que ambos cónyuges trabajan durante toda la jornada cada vez es más demandado como uno de los requisitos imprescindibles el que disponga de comedor escolar y que el alumno o alumna pueda permanecer en el mismo parte de la tarde hasta que su familia pueda recogerlo. En este sentido va en aumento también el número de familias que solicitan poder dejar a sus hijos en el centro antes del inicio de las actividades lectivas, incluso con servicio de desayuno. En resumen: seguridad, atención adecuada y, sobre todo, servicios.

En etapas superiores como ESO y sobre todo Bachillerato donde los rendimientos académicos pueden tener una mayor trascendencia de cara al futuro académico del alumno quizás los logros del centro en cuanto a consecución de objetivos educativos son más tenidos más en cuenta. En todo caso se mantendría en todas las etapas la demanda de servicios complementarios por parte de las familias de forma que se permita la conciliación de la vida familiar y laboral.

De todos modos, los argumentos pueden ser muy variados. La convicción de algunos padres de que el tipo de centro escolar puede influir en el tipo de formación académica y en el desarrollo personal de los hijos e, incluso, en su futuro profesional, condiciona mucho la decisión.

Sin embargo, más allá de valorar aspectos académicos o estrictamente educativos, aparecen otros tales como la orientación religiosa o laica del centro y los profesores, la cercanía al hogar como ya se ha comentado, si cuenta o no con servicio de comedor (y la calidad de la comida), el ambiente social (elitista, clase media, popular, con presencia de emigrantes, etnias…) que caracteriza al centro, su imagen y prestigio, la tradición familiar, la disciplina imperante, el coste de la matrícula y de las cuotas, las instalaciones deportivas o la existencia de clubs deportivos de prestigio en el centro… pueden ser algunos de los factores que se me antojan como más cercanos y determinantes a la hora de elegir el tipo de centro".

Violeta Mª. García Fernández (Directora del CP Veneranda Manzano de Oviedo):

"Según el mapa escolar de zonificación, el centro público del que formo parte como directora, se encuentra en el área de influencia de otros dos centros públicos y cuatro pertenecientes a la enseñanza concertada y privada; a los que debemos sumar los colegios de las mismas características de las áreas limítrofes.

Siendo este nuestro punto de partida, en los últimos años hemos venido constatando un incremento de la demanda de las familias por las plazas escolares de los centros concertados y privados de la zona, en detrimento de las existentes en la red pública.

Partiendo de la base de que nuestro colegio se caracteriza por estar en un emplazamiento privilegiado por su situación en un entorno natural dentro de la ciudad (Parque de Invierno), que cuenta con unas instalaciones modernas, con zonas ajardinadas, amplios servicios y una oferta académica completa (es centro de uso avanzado de las tecnologías de la información y la comunicación y bilingüe inglés-español); además de poseer un equipo estable de profesionales muy experimentados y unos resultados académicos excelentes; nos plantea la pregunta de por qué muchas de las familias de clase media de la zona optan en primera opción por los colegios de enseñanza concertada y privada antes que por los centros públicos que les rodean.

Analizando cuáles pueden ser las causas que provoquen esta situación, considero que los aspectos que influyen determinantemente son los siguientes:

  1. La enseñanza pública posee un diseño de centros que con la llegada de la LOGSE, se compartimentaron en Escuelas de educación infantil, C.P. de educación infantil y primaria e Institutos de Enseñanza Secundaria, además de otras modalidades más escasas como los centros de enseñanza básica y algunos colegios de primaria que todavía imparten secciones de secundaria. Esta distribución conlleva la obligación de las familias de cambiar de centro una vez superada la etapa de primaria, a una edad que muchos padres y madres todavía consideran demasiado corta, con la consecuencia de cambio de compañeros, ambiente, profesorado…En contraposición, la enseñanza concertada y privada ofrece en la mayoría de los casos la posibilidad de entrar en sus aulas a los 3 años (o incluso antes) y abandonarlas una vez superado el bachillerato, con la comodidad y estabilidad que eso supone para los progenitores.
     
  2. El análisis de los servicios que ofertan nuestros centros más allá de los estrictamente académicos. Comenzando porque no todos los colegios públicos tienen comedor escolar y siguiendo porque sus horarios se circunscriben en muchas ocasiones al exclusivamente lectivo (9,00h. A 14,00h.) mayoritariamente en jornada continua; este planteamiento choca y es absolutamente incompatible con las necesidades y los horarios laborales de las familias; cuando en las modalidades de concertada y privada, unos padres pueden dejar a sus hijos en el transporte escolar a las 8,30h y recogerlo a las 18,30 h, habiendo tenido a su hijo-a "recogido" en el centro con un compendio de comedor, recreo-estudio y una oferta de actividades extraescolares amplia y variada, que en ocasiones incluye escuelas de música y deportivas.
     
  3. No podemos olvidar aspectos tales como la consideración y el prestigio social que en una sociedad como la actual, tienen un peso específico elevado. En este sentido, la escuela pública no puede (y no debe) garantizar grupos de alumnado homogéneos ni académica, ni cultural ni económicamente hablando; nuestras aulas están abiertas a una diversidad cada vez mayor, positiva en muchos casos, pero también negativa cuando la distribución de dicha diversidad no es equilibrada ni justa. Las familias ven en la escuela concertada y privada un refugio donde su hijo-a no tenga que compartir aula y actividades con un grupo grande de inmigrantes, niños con necesidades educativas específicas o simplemente desfavorecidos socialmente, en la búsqueda de un ambiente seguro, rodeado de amigos y compañeros de similares características culturales y económicas, con el deseo de que formen grupos de amistades seguros que perduren en el tiempo.
     
  4. Un último aspecto interesante en este análisis es la fluidez de las relaciones de la Comunidad Educativa, en este sentido, la propuesta de la escuela pública es en ocasiones demasiado cerrada y compartimentada, no favoreciendo las celebraciones conjuntas, y sintiendo el profesorado una invasión de su territorio y competencias, la participación activa de las familias en la escuela en todo aquello que no sea lo puramente académico. La escuela concertada y la privada especialmente, favorece la creación de clubes para familias, exalumnos-as y la realización de actividades, celebraciones y viajes de forma conjunta; lo que incrementa el sentido de pertenencia y de grupo tanto del alumnado como de sus familias".

María Cidón Cienfuegos (Presidente de AMPA)

La tercera persona invitada al debate, María Cidón Cienfuegos, Presidenta de la Ampa de un centro público, ha planteado la pregunta en forma positiva, es decir, ¿por qué llevan a sus hijos a la escuela pública?, recogiendo respuestas de distintas madres, que reproducimos a continuación:

"En nuestro caso porque tiene mejores ratios, mejores profesionales y mejores servicios (clases de apoyo y programas de diversificación). Somos partidarios de la enseñanza pública porque garantiza una formación de calidad a todos los ciudadanos independientemente de donde vivan (en la ciudad o en el pueblo más remoto), del poder adquisitivo que tengan y de las relaciones sociales que tengan (no olvidemos cómo se entra en algunos colegios concertados)".

"Yo creo absolutamente en los servicios públicos. En el caso de la enseñanza, se le presupone la calidad (por la forma de acceso del profesorado), la objetividad (no imponer ideologías) y la igualdad de trato. La proximidad al domicilio en mi caso también pesó, pero no fue determinante".

"Nosotros siempre quisimos mandar a nuestro hijo a la pública, porque, los dos estudiamos hasta la carrera en la pública  y consideramos estar bien preparados, dudamos entre varios centros públicos, pero, por el tema de nuevas tecnologías, menor número de alumnos por clase y proximidad a casa elegimos el actual".

"Yo la verdad es que hubiese querido mandarlo a un colegio concertado donde estudiase hasta el final y no andar con cambios, pese a que me quedaba más cerca las Dominicas no me correspondía por el nº de la calle y la Consejería me asignó un colegio público, cuando fui a conocerlo me causó tan mala impresión que me moví hasta conseguir el colegio público "Veneranda Manzano" que me gustó mucho más y me habían hablado muy bien de él. Hoy estoy muy contenta".

"En su día  no me planteé la enseñanza concertada por pura comodidad dada la cercanía al domicilio del Colegio, sí fui a visitar un colegio público, pero, dado su aspecto tan viejo opté por otro público. El curso pasado con el pequeño ya en otra edad, intenté el cambio a la concertada por el único motivo de no ver el instituto tan cerca (son un poco pequeños), pero, el tema no está nada fácil (no me gusta  la privada) .Al final decidí no pensar en el futuro y vivir el presente. En mi caso mi hermana estudió en la privada, porque, así lo eligió, pero, yo estudie en la pública y cuando llegué a la universidad me encontré mucho mejor preparada que otras compañeras que venían de la privada. Pero, no solo es el nivel  académico, además para formarse como persona en la vida hay que ver que existe todo tipo de gente, no solo de una determinada clase social. A mí personalmente me sirvió para valorar lo que tenía y saber relacionarme con todo el mundo, y esto en la  pública y en algún concertado puede darse, pero, no en la privada".

"Otra cosa que valoro yo en este colegio (público) es que sea un colegio de integración, ya que la convivencia con estos niños con problemas hace a los niños más sensibles y humanos".