La Comisión Europea alerta sobre el retraso en la reforma de los sistemas educativos europeos

La Comisión Europea ha alertado sobre el retraso de los Estados miembros en la reforma de los sistemas de educación y formación. La institución comunitaria propone en un documento publicado medidas urgentes "cuya adopción es ya indispensable", indica.

Principales problemas:

- Existe un déficit de inversión en recursos humanos, contrariamente a los objetivos establecidos por los Estados miembros en Lisboa; durante el período 1995-2000, la inversión pública disminuyó en la mayor parte de los países, y actualmente se sitúa en el 4,9 % del PIB de la Unión; por otra parte, la Unión adolece de una menor inversión del sector privado en educación y formación: es cinco veces más importante en Estados Unidos (2,2 %, frente al 0,4 % del PIB en la Unión Europea de los Quince) y es tres veces mayor en Japón (1,2 %);

- El nivel de educación de los europeos sigue siendo insuficiente en relación con las necesidades de la sociedad del conocimiento; únicamente el 75 % de los jóvenes mayores de 22 años han concluido alguna modalidad de enseñanza secundaria superior, cuando el objetivo es llegar al 85 % para 2010; con una media de titulados de la enseñanza superior del 23 % entre los hombres y del 20 % entre las mujeres, dentro de la población que tiene entre 25 y 64 años de edad, la Unión sufre una carencia de titulados de la enseñanza superior; se trata de una situación preocupante, toda vez que se considera que para ocupar el 80 % de los nuevos puestos de trabajo que se creen de ahora a 2010 serán precisas cualificaciones de la enseñanza superior; por último, demasiados alumnos (uno de cada cinco) abandonan prematuramente el sistema escolar sin ninguna cualificación, con lo que corren el riesgo de verse marginados en la sociedad del conocimiento; serán necesarios esfuerzos importantes a fin de reducir ese porcentaje a la mitad antes de 2010, tal como está previsto;

- Muy pocos adultos participan en la educación y la formación permanentes, vistas las necesidades de la sociedad del conocimiento; frente a una previsible prolongación de la duración de la vida activa y a cambios económicos y sociales cada vez más rápidos, los ciudadanos deberán actualizar sus competencias más frecuentemente; ahora bien, menos del 10 % de los adultos participan en el aprendizaje permanente, mientras que el objetivo es llegar al 12,5 % antes de que concluya 2010;

- Nos enfrentamos a una amenaza de falta de personal docente; debido sobre todo a las jubilaciones, antes de 2015 deberá contratarse a más de un millón de docentes; la Unión se encuentra ante una verdadera penuria de candidatos, lo que pone de relieve la cuestión crucial del atractivo de la profesión y de su capacidad para conservar a los mejores talentos.

Propuestas de la Comisión Europea:

- Concentrar las reformas y las inversiones en los puntos determinantes de cada país, habida cuenta de la situación de cada uno de ellos y de los objetivos comunes; ello exige, a nivel comunitario, una cooperación estructurada y continua en aras del desarrollo y la valorización de los recursos humanos y de la máxima eficacia de las inversiones realizadas;

- Definir estrategias auténticamente coherentes y globales en materia de educación y formación permanentes, garantizando que se tengan en cuenta todos los eslabones de la cadena de aprendizaje, involucrando al conjunto de agentes (interlocutores sociales y sociedad civil) a todos los niveles e incluyendo las reformas nacionales en el contexto europeo;

- Construir, por fin, la Europa de la educación y de la formación, sobre todo mediante la instauración rápida de un marco de referencia europeo en lo relativo a las cualificaciones de la enseñanza superior y de la formación profesional; dicho marco es indispensable para crear un verdadero mercado europeo del empleo, facilitar la movilidad y hacer que Europa sea más visible en el mundo;

- Otorgar el lugar que le corresponde al programa de trabajo «Educación y formación 2010«; este debe convertirse en una herramienta más eficaz para la formulación y el seguimiento de las políticas nacionales y comunitarias; la urgencia de los retos a los que debe responderse exige que se utilicen todos los recursos del método abierto de coordinación; concretamente, la Comisión considera que a partir de 2004 será necesario aplicar un mecanismo de seguimiento regular del progreso realizado.

Si todas estas medidas se adoptan rápidamente, todavía podrán alcanzarse los objetivos establecidos por los Estados miembros. En caso contrario, es previsible que la diferencia entre la Unión y sus principales competidores siga aumentando, y lo que es aún más grave: habida cuenta del papel central de la educación y la formación en los ámbitos del empleo, de la cohesión social y del crecimiento, el logro de la estrategia de Lisboa en su conjunto se vería seriamente comprometido.