En
la ronda de consultas a entidades representativas del mundo escolar, el
pasado 11 de octubre, ha intervino en el Congreso de los Diputados
Arturo Pérez Collera, Presidente del Forum Europeo de Administradores
de la Educación (FEAE).
Inició su exposición
agradeciendo la invitación y felicitando a los miembros de la Comisión
por la iniciativa de convocar a los colectivos que, como el que
representa el Forum, promueven la participación de la sociedad civil en
el debate ciudadano. Señaló que ese tipo de invitaciones contribuyen a
la vez a reafirmar el valor de la participación ciudadana y a reforzar
la confianza de la sociedad en el Parlamento.
A continuación hizo una breve presentación de lo que representa el
Forum definiéndolo, en su plano internacional, como una federación de
asociaciones nacida en 1976, con presencia en 23 países, cuyo objetivo
es establecer un diálogo permanente entre los docentes, los
investigadores, los administradores, los inspectores, los consejeros y
los directores que trabajan en los sistemas de educación y de
formación, en el marco de construcción de un ideal europeo.
Completó la presentación con la descripción de lo significa ese
colectivo en el ámbito español: algo más de un millar de asociados, con
presencia en prácticamente todas las CCAA, un colectivo plural en el
que convergen todas las perspectivas corporativas posibles y que tiene
el valor añadido de esa diversidad y el que proporciona además el
escrúpulo de una total independencia respecto a opciones políticas,
sindicales o de cualquier otra naturaleza.
Identificó seguidamente la naturaleza del FEAE como la del encuentro y
el intercambio de ideas señalando las actividades habituales de la
asociación: jornadas nacionales y transnacionales, Programas de Visitas
Recíprocas (de las que puso el ejemplo de las que de manera inminente
van a tener lugar en la última semana de este mes de octubre en torno
al tema de ciudadanía europea), publicación de la revista profesional
Organización y Gestión, que con una difusión de 4000 ejemplares cada
bimestre es una de las escasas referencias estables en el mundo de la
educación de habla hispana, y un elemento de generación de opinión
reconocido en el ámbito educativo.
Tras subrayar lo infrecuente de las tomas de postura del Forum que, en
su condición de espacio de encuentro, tiende a evitar pronunciamientos
y manifiestos, señaló que en algunos aspectos fundamentales, referidos
a aspectos organizativos o de gestión de la educación, tampoco ha
rehuido pronunciarse si se le requiere o lo solicitan sus asociados,
como ha ocurrido con respecto a la Dirección de los centros o las
reformas del sistema.
En
relación con esta última, indicó el laborioso y democrático proceso de
recogida de opiniones para hacer una aportación al debate abierto por
el Ministerio de Educación en el año anterior e invitó a conocerla en
toda su extensión en la página web del FEAE.
En una
síntesis selectiva de dicha aportación enumeró algunos aspectos
esenciales para cualquier reforma de la educación en el Reino de España
y dos valoraciones previas. La primera positiva: la unificación, en una
única Ley Orgánica, de las tres anteriores, algo que agradecen todos
los técnicos y profesionales que trabajan en la administración y
gestión de la educación; y la segunda negativa: que no se hayan
producido ya acuerdos de todas las fuerzas políticas en algo que debe
ser reconocido como tema de Estado. Encareció al máximo esfuerzo en
este sentido, señalando que la comunidad escolar no entendería que sus
representantes políticos sacrificasen el consenso que la sociedad
reclama en beneficio de otras hipotéticas ventajas.
En cuanto a los aspectos clave desde los que el Forum valora el
proyecto de reforma, aludió en primer lugar a los objetivos europeos,
recordando que Europa tiene un norte común para sus sistemas
educativos: los tres grandes objetivos de más calidad, más
accesibilidad y mayor flexibilidad y sus desarrollos en>objetivos
concretos. A ellos se refirió indicando que son, por su grado de
acierto y por su ambiciosa claridad estratégica, el referente básico
para enjuiciar iniciativas reformadoras. Y poniéndolos en relación con
la cuestión previa anterior, los señaló como posible punto de encuentro
inquiriendo “¿No ha sido el Consejo Europeo, con toda su pluralidad,
capaz de identificar un norte común para todos sus sistemas educativos?
¿Va a ser más difícil que, con los mismos mimbres, las grandes
corrientes de pensamiento que ustedes representan hagan lo propio
aquí?”
Pérez Collera desarolló a continuación algunos
otros aspectos clave de necesaria consideración en cualquier reforma
atenta a las tendencias en el mundo desarrollado: unos currículos
atentos al enfoque de competencias básicas que se halla presente en el
trasfondo de las evaluaciones internacionales; una Dirección de
los centros menos endeble en la que no tienen que estar reñidas la
vertiente electiva con la valoración objetiva de los proyectos de
dirección y con una acreditación de competencias específicas para el
desempeño de la función directiva; más autonomía de decisión para los
centros en aspectos de organización y de gestión de recursos económicos
materiales y humanos; un modelo de atención a la diversidad adaptado a
los perfiles del alumnado con dificultades y en ningún caso segregador;
y finalmente, una práctica sistemática y consistente de evaluación
diagnóstica orientada a la mejora de los procesos educativos.
En el turno de interpelaciones al Presidente del Forum Europeo de
Administradores de la Educación, los grupos políticos agradecieron la
claridad de la exposición y requirieron algunas valoraciones
complementarias. Entre estas el compareciente calificó de error a
corregir en el trámite del proyecto el que el equipo directivo no se
haya reconocido como órgano de gobierno, reiteró la necesidad de
acuerdo en torno a aspectos tan ampliamente compartidos como los
señalados en la sesión y desdramatizó los riesgos de desvertebración
del sistema en base a distribuciones competenciales de los currículos
exactamente idénticas a las actualmente vigentes.
Al término de la comparecencia, de algo más de cuarenta minutos, tanto
la Presidenta de la Comisión como los portavoces de los grupos
políticos expresaron el reconocimiento por la perspectiva expuesta y
manifestaron el interés de este tipo de
aportaciones.