DESDE VALÈNCIA (3)
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En nuestra “crónica” anterior poníamos de manifiesto que la Comunitat Valenciana somos un país alargado y la tentación del centralismo no radica sólo en Madrid. Así que proponíamos descentralizar los sopar-coloqui, desde València y hacia los territorios de Castelló y Alacant. Efectivamente, el 23.02.05 el Forum Europeu d’Administradors de l’Educació-CV,-FEAE-CV- se daba cita en la localidad castellonense de Vila-real. El ponente invitado fue el profesor Joaquín Gairín, de la Universitat Autónoma de Barcelona, que reflexionó –y nos empujó a hacerlo a los comensales- en torno al tema: Liderazgo en los equipos directivos y calidad de la educación. Quien conozca al Dr. Gairín –¿hay alguien que no sepa quién es?- sabe cómo está comprometido, desde hace años, en las reformas educativas y cómo se implica en los temas que aborda –los curricula y la organización escolar, especialmente-. Así pues, el ponente entró en el concepto de “calidad” en educación -no siempre fácil de definir- y en cómo, desde los equipos directivos, se puede –y se debe- contribuir eficazmente a alcanzarla. Obviamente, no con liderazgos impuestos o verticales, no desde el dirigismo administrativo de los responsables del sistema, sino desde planteamientos de base, de participación, de cogestión y corresponsabilidad de los protagonistas de la educación. Los equipos directivos tienen delante un buen reto, porque no se trata solamente de liderar el colectivo de profesores, sino de apostar por la dimensión “comunitaria”, es decir de implicar a todos los integrantes de la comunidad escolar: alumnos, familias, profesorado, personal no docente y contexto –autoridades locales, agentes culturales, agentes sociales y económicos...- Una responsabilidad de tal calado no puede materializarse si no es con un razonable grado de autonomía, que abarcaría no sólo el campo curricular, sino el organizativo y económico, incluida la capacidad de “contratar” a una parte del profesorado. En cualquier caso se destacó la necesidad de priorizar las intervenciones a favor del alumnado, sus necesidades y expectativas, haciendo dejación de determinadas rutinas y “comodidades” que los adultos –padres y profesores- tenemos asumidas. Así como de apostar por fortalecer la cultura organizativa y evaluativa de nuestros centros. |
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El coloquio posterior a la cena, estuvo –como no podía ser de otra manera, después de los retos lanzados por el ponente- muy animado y participativo. En suma, una experiencia gratificante que aseguró algunos grados más de autoestima, entre los más de cincuenta asistentes: profesoras y profesores de todos los niveles, directivos, orientadores e inspectores, miembros o simpatizantes del Forum Europeu d’Administradors de l’Educació-CV, -FEAE-CV-. Porque otra educación es posible –y deseable-. |